jueves, 14 de mayo de 2020

¿Que són y para qué sirven las sales de Schüssler?


Schüssler adopta el término "química" como estudio de los elementos y "bio" que significa vida. La bioquímica estudia los procesos del ser vivo que se producen de forma natural, su composición, estructura química y la dinámicas de intercambio. La respiración, el metabolismo, la digestión etc..

Según investigaciones hechas por Schank, los análisis de las cenizas del cuerpo humano contienen una base mineral diferente en pequeñas cantidades:  fósforo, azufre, hierro, sodio, potasio, calcio, magnesio, cloro, flúor, yodo y silicio; además, indicios de cobre, cobalto, níquel, manganeso, estaño, zinc, oro, mercurio, aluminio y arsénico.

Concepto de salud y enfermedad

La salud es un equilibrio en el mantenimiento de la estructura orgánica, el poder de adaptación de los procesos bioquímicos. La enfermedad se basa en alteraciones de las estructuras y la actividad celular, la perdida de la homeostásis y de la capacidad de adaptación (el feedback entre estímulos internos y externos, cambios  electrolíticos, ácido-base, hormonales, vasculares, nerviosos...). 

 ¿Cuándo se altera la salud?

La actividad celular se altera si hay un desequilibrio entre las necesidades de reposición energética y la estructura.

Cuando falta alguna sal mineral se impide que las células hagan su actividad y hagan sus funciones correctamente. Necesitan reponer la sustancia mineral perdida. La reposición suele ser natural y espontánea,  pero si ésta se hace lenta o difícil se ayuda al organismo dándole las sales minerales en forma molecular. 

Aportando las sales implicadas en las funciones alteradas contribuimos a restablecer la función. Cuando ingerimos una sal mineral por la boca, sus moléculas atraviesan los epitelios, pasan a la sangre y de allí llegan al foco infeccioso. Entran dentro de las células alteradas estimulando el intercambio de substancias entre células sansas y enfermas,  la regeneración y la absorción de sales y por tanto, su recuperación.

¿Cómo actúan las sales? 

El aporte de sales actúa como desencadenante de un estímulo que permite que las células sean capaces de reaccionar y absorber las sales que ingerimos en la alimentación. No es un aporte directo como por ejemplo tomar magnesio o calcio o hierro, es a dosis muy pequeñas justo para estimular la función celular.

El organismo necesita compuestos orgánicos y sustancias inorgánicas.  Ante un patógeno la célula desencadena sus mecanismos de defensa. Pero para eso necesita energía porque también consume minerales (por ejemplo luchando contra un patógeno pierde cloruro de potasio, a su vez fibrina). Cuando nos estresamos aumenta el sodio dentro de la célula, baja el potasio intracelular, aumenta el cloro y el calcio intracelular, baja el magnesio intracelular. Baja el ATP con fallo en la bomba Na K, baja la glucosa y glucógeno intracelular. Sube el ácido láctico y baja el Ph intracelular. Toda esta cascada produce que el potencial de membrana se altere, las proteínas se desestabilicen, y se aumente el agua libre intercelular con la lesión de la célula.

Cuando hay una falta de una sal mineral impide que las células asimilen los compuestos orgánicos de forma natural. Si damos una sal lo que hacemos es capacitar las células para que puedan volver a absorber las sales minerales que hay en nuestra alimentación.

 ¿Cuántas hay? 

 Hay doce sales inorgánicas que actúan en el organismo, cada una para funciones distintas.

 1. Calcium fluoratum (espatoflúor-fluoruro cálcico)

2. Calcium phosphoricum (cal de calcio fosfórico: fosfato cálcico)

3. Ferrum phosphoricum  (fosfato de hierro: hierro + ácido fosfórico)

4.- Kalium chloratum (cloruro potásico)

5.- Kalium phosphoricum (fosfato potásico : potasio + ácido fosfórico)

6.- Kalium sulfuricum (sulfato potásico : potasio + ácido sulfúrico)

7.- Magnesium phosphoricum (fosfato magnésico : magnesio + ácido fosfórico)

8.- Natrium chloratum (muriaticum) (cloruro sódico - sal común - NaCl)

9.- Natrium phosphoricum (fosfato sódico : sodio + ácido fosfórico)

10.- Natrium sulfúricum (sulfato sódico-sodio+ácido sulfúrico)

11.- Silicea (cuarzo - ácido silícico)

12.- Calcium sulfúricum (sulfato cálcico –yeso: calcio + ácido sulfúrico)


¿Para qué se usan?

Prevén y tratan a nivel constitucional enfermedades agudas, subagudas, crónicas donde haya trastornos de metabolización de algunas sales minerales. Se necesita muy poca cantidad (como la que encontramos en sangre y tejidos).

No se han descrito contraindicaciones. Si tenemos deficiencia de una sal, aunque tomáramos las otras 11 sales el cuerpo solo absorbe  las que realmente necesita y las otras serán desechadas. Pueden tomarlas todo tipo de personas y a todas las edades.

Según algunos autores se pueden tomar las sales de forma preventiva y solo se aprovecharan las sales que el cuerpo carezca. Otros, sin embargo, no les dan utilidad como preventivo.

¿Como están hechas?

Shüssler observó que las sales muy diluidas servían para protegerse o aliviar alteraciones. Podemos confundirlas con la homeopatía, sin embargo, las sales de Shüssler no son homeopatía. 

Aunque sigue las técnicas de preparación homeopática (en unos casos a la potencia sexta decimal D6 y otros a la D3), no trabaja con diluciones infinitesimales como ella. La escala dilucional de las sales de Shüssler está entre la farmacología convencional y la homeopatía.

Tampoco se basa en principios de "semejanza" homeopático, sino en los procesos químico-fisiológicos que inducen al organismo a absorber sustancias.


¿Como tomarlas y cuando?

Las dosis y los tratamientos varían en función de cada dolencia y constitución. Por ello, es recomendable ser aconsejado por un profesional para mejor efectividad.

Mas adelante iremos publicando las propiedades y detalles de cada sal, puesto que cada una merece un post único.

Hasta pronto y gracias por pasar por aquí!

 





jueves, 26 de marzo de 2020

Sistema inmunitario I

¿Cómo podemos protegernos ante las infecciones, patógenos y los virus?



Algo tan básico y sencillo como la alimentación, el ejercicio y como afrontamos el estrés, puede ayudarnos mucho a fortalecer nuestro sistema inmunitario. 

Vamos a empezar a entender que es y donde está el sistema inmunitario.

La estrella de la película. Los intestinos.

Nada más y nada menos que el 80% de las células productoras de anticuerpos están en nuestro intestino y el resto se encuentra en tejidos linfáticos, tejido conjuntivo y sistema circulatorio. Lógico, si pensamos que el intestino es el lugar donde entran en contacto los alimentos ingeridos con nuestro cuerpo.   Por ello, si queremos cuidar el sistema inmunitario hay que cuidar el equilibrio intestinal.

¿Dónde está la defensa intestinal concretamente? 

En el íleon (el final del intestino delgado) y en el apéndice vermiforme del colon.  Hay tejido linfático en forma de placas de Peyer. En la superficie de la mucosa intestinal hay células M, que son células específicas que fagocitan sustancias peligrosas para la salud (antígenos propios del patógeno). Y debajo de éstas hay linfocitos T, linfocitos B y macrófagos. Todos trabajando juntos y formando un gran equipo. Asimismo las células hepáticas reabsorben en parte los anticuerpos formados (inmunoglobulinas A) y los liberan con la bilis hacia el intestino delgado.

Más 

Timo: lugar de maduración de los linfocitos T, la limosina y la timocitina. Tienen que estar elevadas para evitar susceptibilidad a infecciones.

Linfa: es el líquido intersticial que circula por los conductos linfáticos (por todo el cuerpo) y que arrastra desechos orgánicos de los tejidos hacia los ganglios linfáticos donde se filtran.

Bazo: Engulle bacterias y restos celulares de eritrocitos y genera linfocitos. También sirve de depósito sanguíneo. Es la mayor masa de tejido linfático que tenemos. 

Hígado: produce gran parte de la linfa. Allí existen las células de Kupffer que filtran bacterias, hongos, compuestos tóxicos absorbidos desde el sistema gastrointestinal. 

Sistema circulatorio y Glóbulos blancos
Macrófagos: son los basureros del cuerpo retirando restos después de infecciones.
Neutrófilos: son granulocitos que FAGOCITAN bacterias, células tumorales y restos celulares.
Eosinofilos: son granulocitos que  también eliminan bacterias y también reaccionan en caso de alergias liberando histamina.
Basófilos: son granulocitos especializados en situaciones de alergia liberando histamina y otros.
Linfocitos T: se encargan de la COORDINACION INMUNITARIA Y SU RESPUESTA. Son linfocitos madurados en el Timo. Las células T colaboradoras inhiben y controlan funciones de células blancas. Las células T citotóxicas  asesinan tejidos extraños, células cancerosas i infectadas por virus.
Células NK: Células natural killer o asesinas naturales destruyen células cancerosas o infectadas con virus.
Linfocitos B: Producen los anticuerpos, moléculas grandes que se vinculan sobre la bacteria en concreto (el antígeno) del patógeno invasor y atacan a bacterias, virus i células tumorales.

Como vemos, contamos con un gran equipo de células que defienden nuestro organismo. Ahora bien,
tal y como hemos dicho al principio, existen muchos factores que influyen sobre su funcionamiento: 

la alimentación, estrés, ritmo de vida, estado de ánimo, ejercicio físico y por lo tanto no nos basta con tomar una planta para reforzarnos, sino que tenemos que hacer un planning integral.



Seguiremos. Hasta pronto!